Tipos de puertas de madera de interior

La madera es un material muy usado en la decoración de interiores. Es parte del mobiliario habitual y también de los revestimientos de pared o puertas.

Por otro lado, una puerta no solo es un objeto con el separar dos espacios. Permite que la persona pueda obtener mayor privacidad y resguardarse de olores, ruidos o temperaturas externas.

De ahí la importancia de elegir correctamente la puerta de madera que mejor encaje con tus preferencias y necesidades.

En la actualidad existen dos tipos de puertas de madera de interior:

Están fabricadas íntegramente de madera.

Las que se compone de una chapa de madera y un interior compuesto por otros materiales.

Puertas de madera 100%

Las puertas fabricadas íntegramente con madera se componen de piezas que están labradas en madera y se encajan para hacer uniones fuertes.

Suelen ser entrepaño rebatido. Esto quiere decir que el entrepaño rellena el espacio situado entre los largueros y los listones.Hay otros tipos donde los entrepaños están sujetos con unas molduras y que ofrecen una mayor facilidad a la hora de desmontar la puerta.

Estas puertas ofrecen un aislamiento óptimo tanto para ruidos como olores o temperaturas. Al estar fabricados de madera también pueden tener más facilidad de ser atacados por hongos.

El color tiende a oscurecerse con el paso del tiempo, sobre todo en determinados tipos de madera.

Esto es debido a los taninos que se segregan en las tablas de madera 100% naturales. Un efecto que se atea en puertas de madera realizadas con chapa.

Puertas de madera recubiertas con chapa

Las puertas de madera recubiertas con chapa tienen una capa de aproximadamente dos milímetros de madera y su interior está compuesto de aglomerado  o contrachapado con una cámara hueca.

Los dos tipos de puertas tienen un listo en su perímetro que permite adaptar mejor la puerta a diferentes espacios.

 

La puerta maciza es más pesada pero más resistente a golpes y más estable. Sea como sea la puerta de madera de interior es necesario protegerlas con un baniz para resguardarlas y embellecerlas.

 

Las maderas más usadas para fabricar puertas son el roble,la haya o el nogal.Las puertas que vayan a lacarse posteriormente se hacen con materiales específicos.

Es posible lacar una puerta de cualquier tipo de material sea natural o chapado y conseguir el resultado que estás buscando.