Limpieza del tubo de escape

El tubo de escape es una de las partes que está más expuesta a todo tipo de suciedad. Desechos como óxido, carboncillo, entre otros, son algunos de los restos que se acumulan en el tubo diariamente. Por ende, puede verse afectado por esos agentes, ocasionando sonidos extraños y un aumento en el consumo del combustible.

En función de lo anterior, es importante mantenerlo limpio, así le será posible expulsar las impurezas sin inconvenientes en el proceso. Hacerlo requerirá de tiempo y unos cuantos elementos como soda caustica, agua, gafas protectoras, mascarilla y envase grande.

Pasos a seguir

Asegúrese de estar en un lugar aireado para evitar cualquier tipo de intoxicación, debe desmontar el tubo de escape y después hacer una mezcla de agua con soda caustica. Con esta preparación se elimina la acumulación de carbonilla. Recuerde usar guantes durante todo el proceso para proteger sus manos.

Uno de los extremos del tubo debe taparse para que la soda caustica permanezca en el interior, una vez esté bastante lleno, muévalo para que el contenido se expanda en el interior y recubra toda la pieza por dentro. Unos minutos después deberá verter dos litros de agua hirviendo, sumérjalo en un envase grande con agua y déjelo así durante 24 horas. Ya para finalizar vacíe cualquier residuo y guárdelo para reciclarlo o botarlo en un lugar adecuado.

Otra manera de hacerlo, es colocando en un alambre un trapo empapado de kerosene, luego hay que meterlo por un extremo del tubo y sacarlo por el otro. Repita la misma operación hasta que esté limpio, solo queda volver a armarlo. En caso de que haya óxido debe removerse con algún producto para ello.

Para la limpieza en el exterior

Utilice un limpiador adecuado al material de la pieza. Si es de fibra de carbono, el producto debe ser el indicado para ello; pero, de ser de acero, será necesario utilizar un removedor de grasa, además del limpiador en cuestión, solo frótelo con agua y jabón y, finalmente, enjuague.

Si es cromado es recomendable que lo pula con un trapo suave; si encuentra goma o plástico derretido, lustre la superficie con lana de acero 000, así se retira sin ralladuras. También puede usar un pulidor aplicándolo en movimientos circulares.

Durante la limpieza podrían descubrirse averías como perforaciones, es algo que es común que ocurra con cualquier pieza, lo más temible es ande algo mal con el motor. De ser este el inconveniente, no desespere y acuda a un desguace especializado en la venta de motores.