En una Facultad de la UAN escucharon a los dos candidatos a rector y se tomaron muy en serio la declaración de que sería un proceso democrático, así que hicieron una asamblea y votaron. Por unos cuantos votos ganó Lourdes Pacheco. Pidieron a sus representantes ante el Consejo General Universitario que emitiera el voto en ese sentido al momento de decidir quién dirigirá los destinos de la casa de estudios por los próximos seis años. De inmediato los dirigentes de los sectores les dijeron que no tenía ningún valor la reunión y los acuerdos tomados.
Los universitarios afectados quisieron denunciar públicamente el hecho, pero prefirieron callar por miedo a las represalias. Su identidad, por razones obvias, se mantiene en el anonimato.
Hoy la Universidad hará un ceremonial para definir el nuevo rector. Se decidió hace meses, años tal vez.